Las actividades de Investigación y Desarrollo (I+D) de Defensa tienen la finalidad de contribuir a dotar a las Fuerzas Armadas españolas de sistemas de armas y equipos con el nivel tecnológico adecuado, así como ayudar a preservar y fomentar la base tecnológica e industrial española de la defensa.
Los centros tecnológicos del Ministerio de Defensa suman una plantilla superior a 2.000 personas, civiles y militares, dedicados a diversas áreas de investigación y desarrollo, entre las que destacan la protección ante riesgos nucleares, biológicos y químicos, electrónica, optrónica, láser o mecánica de precisión.